Los
cortes, rasguños y heridas forman parte irremediablemente del
crecimiento del niño y probablemente le acompañen durante muchos años.
Sus juegos, su actividad constante y su inexperiencia favorecen que
éstos sean más propensos a sufrir este tipo de lesiones.
Como consecuencia de caídas, el contacto de manos, rodillas y pies con el suelo u objetos cortantes o punzantes produce rasguños, cortes o pinchazos. Sin embargo la mayoría de ellos son heridas pequeñas que pueden curarse en casa sin necesidad de acudir a un centro sanitario. Aunque su tratamiento dependerá de la profundidad del corte.
Como consecuencia de caídas, el contacto de manos, rodillas y pies con el suelo u objetos cortantes o punzantes produce rasguños, cortes o pinchazos. Sin embargo la mayoría de ellos son heridas pequeñas que pueden curarse en casa sin necesidad de acudir a un centro sanitario. Aunque su tratamiento dependerá de la profundidad del corte.

